EL BAZAR CAMPESTRE: LA HIGUERA. CAPÍTULO III. LA HIGUERA DOMÉSTICA

Texto y fotos por : Antonio Gabriel. Educador y Formador de Siempre en Medio. Licenciado en CC Ambientales y Técnico Superior en Salud Ambiental.

LA  HIGUERA CAPÍTULO III. LAS HIGUERAS CULTIVADAS

En el capítulo anterior, nos centramos en la higuera silvestre, el cabrahigo. Hoy nos adentraremos en el complejo mundo de las variedades cultivadas, las más comunes en nuestro país.

Las higueras domésticas o cultivadas descienden de la higueras silvestres, por lo que requieren de las mismas condiciones para la subsistencia: suelo drenado y exposición solar.  Si la cultivamos en nuestra huerta debemos tener en cuenta que es una planta cuyas raíces se desarrollan cerca de la superficie, lo que implica varias cosas. Primero que podemos dañarla seriamente con un cavado profundo, y segundo, un leve arado en las raíces, en cambio, la hace rebrotar con fuerza y mejorar su cultivo. En cuanto al riego, para una excelente producción de higos y un hermoso porte se debe evitar el exceso de agua, que daría higos muy aguados y poco sabrosos.

La principal característica de todas las higueras domesticadas es que solo presentan flores femeninas en su sicono, y además con una pequeña anomalía en el estilo. La selección genética tradicional ha dado como resultado variedades cuyas flores tienen un estilo más largo de lo normal. Esto último implica que las hembras de la avispilla Blastophaga sp. no pueden depositar los huevos de forma efectiva en el estilo de estas flores, y por lo tanto se interrumpe el ciclo de la avispilla, pero evitamos la puesta de huevos dentro del sicono.

Partiendo de este punto se cree que en el siglo I d.C existían ya 29 de estas variedades domésticas, que son el origen de las variedades actuales. Hoy en día se aceptan oficialmente 40 tipos de higueras cultivadas[1].  Pero todas se engloban dentro de tres tipos:

  • Higueras que requieren polinización: son variedades que sin la presencia de la avispilla dejan caer los frutos prematuramente antes de la maduración. Para evitarlo se cuelgan unas infrutescencias de cabrahigo (dentro esta la pequeña avispilla), a esta técnica se la conoce en España como cabrahigar, y al proceso como cabrahigadura o caprificación. Según Teofrastos, los griegos ya sabían que siempre era necesaria la existencia de cabrahigos o higueras silvestres en las cercanías de las higueras cultivadas[2].  Cómo bien dice el refrán:

 “Ni hombre sin ombligo ni higuera sin cabrahigo

 La proximidad de higueras silvestres o las flores macho poliniza a la higuera cultivada sin que tenga que ser parasitada por la avispa, por lo que producen semillas fértiles.  Son  higueras poco frecuentes en España y existen dos familias importantes:

– Higueras San Pedro (21 variedades): producen higos pero brevas en forma partenocárpica, es decir, sin necesidad de polinización. Generalmente la producción de brevas es abundante, es España se cultivan alguna de estas variedades pero no son muy comunes.

– Higueras Smirna (116 variedades), se puede decir que se encuentra en transición entre las higueras que producen brevas y las que no. Generalmente no producen brevas, aunque existe alguna variedad de brevas, pero sin semillas, insípidas y muy blandas. Su nombre ha referencia a la región de Esmirna (Turquía) y son cultivadas en el Norte de África y Oriente Medio.

  •   Higueras Persistentes o Partenocárpicas. Al igual que ha ocurrido con las naranjas, granadas, uvas… sin pepita, existen variedades que no requieren polinización para dar un higo carnoso. Forman higos que llegan a alcanzar su madurez sin haber sido fecundados los óvulos de la flor, por lo que no producen verdaderas semillas.  Dentro de este tipo de higueras pueden darse variedades:

-Partenocárpicas solo para brevas

-Partenocárpicas para higos y brevas

Como podemos ver, sin polinización el higo también puede madurar, aunque muchos autores consideran que las cualidades gustativas de grupo de variedades es mucho menor. En el mundo existen cerca de 476 variedades de este tipo. Y es la forma de higuera más común en nuestro país[3].

Variedades españolas

Dentro de las variedades cultivadas pueden darse multitud de combinaciones, según la producción de la higuera: bíferas (que producen brevas o higos) o uníferas (solo higos), según su reproducción sin polinización o con polinización, pero a esto hay que añadirle la diversidad de formas y colores del fruto, con lo que obtendríamos los cientos de variedades que existen de cada tipo de higuera.

Intentar clasificar taxonómicamente y genéticamente estas variedades se complica con la multitud de sinónimos y nombres vernáculos regionales. Estamos hablando de un registro minucioso y delicado, ya que a la misma variedad se le denomina de forma diferente según tipo de cosecha, idioma, color o forma de los frutos, procedencia, referencias históricas o religiosas, nombre del cultivador… Veamos de forma orientativa algunas de las variedades conocidas en nuestro país[4].

 Higueras bíferas

Las variedades cultivadas en el sureste de España por orden de importancia son Colar, Goina y Ñoral.

  • Colar (Negra o Florancha), es la variedad más estimada por la calidad de sus brevas, y la única que en la actualidad se planta. Las brevas colares son de mayor tamaño que las otras dos, de color más negro, de forma más redonda, con más facilidad de rayado o agrietamiento de los frutos, característica comercial muy apre­ciada por el consumidor dada la vistosidad del fruto.

  • Goina, da brevas también negras pero con el «cuello» al­go más colorado, de sabor muy parecido a las colares. Se marchitan fácilmente al comienzo de su desarrollo y aún después cuando van a empezar a madurar. Se conservan las higueras existentes pero no se planta ya, por lo cual cada año hay menos brevas de esta variedad.

  • Ñoral, produce brevas algo verdosas, tirando a blanco por fuera, de menos calidad que las anteriores por no tener su mismo sabor. Prácticamente no se plantan ya, conservándose solamen­te las higueras existentes.

 Higueras uníferas

Del tipo que dan sólo higos, nor­malmente desde agosto hasta finales de octubre existen numerosas variedades cultivadas. En el Sureste de España tenemos verdal, blanca y pellejo de toro.

  • Verdal, forma higos de color verde, de forma pendular. Es de maduración tardía con fructificación que llega hasta noviembre momento en que generalmente les empieza a faltar a los higos el calor suficiente para madurar. Esta higuera tiene algunas brevas en junio que no llegan a cuajar.

  • Blanca, higos de color blanco, de buen tamaño, muy apropiados para conservar en seco.

  • Pellejo de toro o Pellejo duro, infrutescencias de piel dura y color negro.

 

Y cómo no, terminar los tres capítulos dedicados a la higuera, con uno de los poetas que más versos le ha dedicado. Hablamos  del famoso y digamos también naturalista, Miguel Hernández. Un bello homenaje al higo y su inseparable avispilla polinizadora:

HIGO – desconocido

Por su desconocimiento

de nadie, nadie lo toma;

nadie lo desea exento

de su viso y de su aroma.

Con la madurez, asoma

el faldón por la sotana.

Y sólo la avispa hircana,

menoscabando etiopía,

demuestra la anatomía

de su luto arrope y grana.

Bibliografía

  • Martínez Medina. Miguel. “La Higuera. Cultivo y Tradición en la Alpujarra”. Centro de Investigaciones Etnológicas “Ángel Ganivet”. Granada. Año??

  • Arbona Tous Gaspar. “La higuera”. Editorial Sintes. Barcelona 1992.

  • Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. “Variedades de la higuera: descripción y registro de variedades”. 2011

  • Rodríguez Villén, Antonio. “Senderos entre los árboles”. Ediciones Alymar. 2002

  • Pierre y Délia Vignes. “Herbario de plantas silvestres”. Ed. Larousse. Año 2009.

  • Lopez, Ginés. “Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares”. Ed. Mundi-Prensa. Año 2007.

  • Aas, Gregor. Riedmiller, Andreas. “Gran Guía de la Naturaleza. Árboles”. Ed. Everest, S.A. Ed. 2001

  • Rivera Núñez, Diego y Obón de Castro, Concepción. “La guía de INCAFO de las plantas útiles y venenosas de la Península Ibérica y Baleares (excluidas medicinales”. 1991, INCAFO.

[1] Algunos autores (Condit 1955) estiman en 800  las posibles variedades de higueras cultivadas, casi todas dentro de la franja que abarca desde el mediterráneo occidental cuenta hasta oriente medio. .

[2] Algunos autores llaman al cabrahigo “higuera macho”, como si fuera la única fuente de flores macho, y por lo tanto de polen. Pero algunos autores apuntan que es una denominación que invita a la confusión, ya que según otros autores algunas higueras silvestres o cabrahigos son monoícas, con flores macho y hembra dentro del mismo sicono.

[3] Algunos autores incluyen variedades comestibles de cabrahigo (88 variedades). Posiblemente variedades más antiguas, muy poco comunes en España y con siconos flores femeninas y masculinas (monoícas) y estilos cortos, por lo que las puestas o huevos de la avispilla quedarían dentro, y suelen tratarse los higos con agua caliente o aplastándolos para eliminarlos y comer en seco.

[4] Para ver un registro minucioso se puede consultar el libro Variedades de Higuera, del Ministerio de Medio Ambiente, Medio rural y Marino.  2011

 SI TE HAS PERDIDO LOS CAPÍTULOS ANTERIORES, PINCHA AQUÍ:

EL BAZAR CAMPESTRE: LA HIGUERA. CAPÍTULO I. ORIGEN Y TRADICIÓN

EL BAZAR CAMPESTRE: LA HIGUERA. CAPÍTULO II. EL CABRAHIGO

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